Tengo una perra que se llama Jemma. Jemma tiene dos años y es una perra muy buena. En mi opinión, ella es la perra perfecta porque es muy obediente. ¿Sabes por qué? Hay muchas razones. Cuando yo grito: «¡Pelota!1», ella busca su pelota. A veces2, ella no la encuentra y yo tengo que encontrar la pelota por ella. Cuando ella quiere comer3 le grito: «¡Siéntate!» y ella se sienta y me mira4. Entonces, le digo: «¡Come!» y ella se levanta y come. Ella está conmigo5 todo el día. Cuando corro, ella corre conmigo. Cuando como, ella se sienta y me mira. Cuando me siento en el sofá para ver televisión o para usar mi computadora, ella se sienta en el sofá conmigo. Yo sé que hay otros perros especiales, pero para mí, ella es la perra ideal. Ella es más como una amiga que un animal.