Al llegar a Madrid, tomó un taxi el hotel. Mientras paseaban la ciudad, el taxista le contó que mucha gente visitaba la ciudad sus increíbles museos y su gastronomía.
Laura tenía una lista de cosas que quería hacer. Primero, fue al Museo del Prado ver las obras de Velázquez y Goya. Luego, caminó el Parque del Retiro y se detuvo tomar un café.
Más tarde, buscó un regalo su hermana en una tienda de souvenirs. Encontró una bufanda hecha artesanos locales y decidió comprarla.
En la noche, salió una cena con unos amigos que conoció en el hotel. Fueron a un restaurante famoso su comida. "Este viaje es justo lo que necesitaba.