Anotación negativa en la hoja de vida: Registro unidireccional del error sin espacio para el diálogo o la comprensión de la causa de la conducta.
Suspensión de clases sin plan de trabajo: Retiro del estudiante del espacio educativo como castigo, interrumpiendo su proceso de aprendizaje sin ninguna medida de apoyo socioemocional.
Prohibición de participar en actividades recreativas o paseos: Uso de la privación de beneficios como represalia por conductas no relacionadas con dichas actividades.
Expulsión directa ante faltas graves sin proceso previo: Aplicación de la sanción máxima de forma reactiva, sin agotar instancias pedagógicas o formativas previas.
Citación obligatoria al apoderado solo para "informar" el castigo: Involucrar a la familia únicamente desde el rol sancionador, sin buscar una alianza colaborativa para el bienestar del estudiante.
"Tiempo fuera" o aislamiento físico prolongado: Sacar al estudiante de la sala de clases de forma punitiva para "que piense", sin mediación ni acompañamiento profesional.
Decomiso definitivo de dispositivos móviles: Confiscar pertenencias personales de forma arbitraria en lugar de gestionar su uso educativo o restringirlo bajo protocolos claros.
Limpieza forzada o trabajos manuales punitivos: Asignar tareas de mantenimiento como castigo, lo que desvirtúa el valor del trabajo y no repara el daño causado a la convivencia.
Prohibición de entrada por "presentación personal" o uniformes: Impedir el acceso a la educación por razones estéticas o de vestimenta, priorizando la norma sobre el derecho al aprendizaje.
Cancelación de matrícula al finalizar el año por acumulación de faltas: Decisión administrativa de desvincular al estudiante sin haber implementado medidas de apoyo o gestión colaborativa de conflictos durante el año.